Biblioteca mínima de l’escrache

Fa poc més de dos mesos del meu primer post sobre l’escrache, però vista la velocitat dels esdeveniments, queda molt molt lluny. Jo vaig sentir-ne a parlar per primer cop el passat estiu. Qui en parlava era l’Ada Colau. Quan la PAH va anunciar la campanya d’escrache als diputats que no votessin a favor de la ILP, la paraula es va fer tendència i des de llavors s’ha escrit molt (potser massa) sobre el tema. Per actualitzar la qüestió, llanço alguns apunts per una biblioteca mínima de l’escrache. Caldrà, sense cap mena de dubte, seguir ampliant-la, amb calma i perspectiva. Si trobeu a faltar alguna cosa que trobeu important, no dubteu en dir-ho.

Novembre de 2008. Escraches: justicia popular y construcción de la ciudadanía en Argentina”. Una de les meves primeres lectures sobre el tema és l’article que va escriure Jordi Mir per Viento Sur.

Lo que lleva al escrache es la inexistencia de justicia. La justicia que es lenta no es justicia. La justicia que establece diferencias entre ciudadanos de una clase u otra no es justicia. No hay justicia, ni condena, pero puede haber justicia popular y condena social. Ante las leyes de obediencia debida y punto final, la justicia nace desde abajo e intenta que el conjunto de la sociedad la asuma como propia.

16/02/2011. Escrache: memoria en acción. HIJOS, els “inventors” de l’escrache en parlen l’any 2011 per criticar els titulars de premsa que segueixen criminalitzant aquesta pràctica.

El escrache nunca fue violento o buscó la justicia por mano propia: todo lo contrario. Nuestro objetivo fue buscar siempre la condena social: que ese personaje que vivía en el olvido, sea repudiado, condenado socialmente por sus vecinos. Que su casa sea su cárcel. Y eso, de a poco, lo fuimos logrando.

13/02/2013. ‘Escraches’, los señalamientos públicos que surgieron en Argentina en los 90. El periodista argentí Luis Ini escriu a La Marea sobre la campanya que preveia la PAH, l’origen de l’escrache i algunes recuperacions posteriors.

El escrache ha resurgido en varias ocasiones en el ámbito político argentino, especialmente en 2001, cuando estalló la crisis bancaria con sus corralitos (otro término propio de la crisis del país sudamericano que aparece de vez en cuando de manera amenazante en el horizonte español), saqueos y demás lindezas. Aquel momento aciago quedó sintetizado en la exclamación “¡Que se vayan todos!”, en referencia a los políticos de cualquier cuño, vistos como responsables de la situación. Esto devino en escraches tales como los sucedidos en aviones, cuando una mayoría de pasajeros amenazaba con abandonar la aeronave si no lo hacía algún representante de la clase política descubierto entre el pasaje. Incluso llegó a haber persecuciones callejeras de ex ministros de Economía.

15/02/2013. En una entrevista a l’Ada Colau li pregunto pel tema (aquí el fragment referent a l’escrache). N’ha parlat a molts llocs, però com que la seva presència als mitjans ha crescut tant que ja no l’he pogut seguir, recorro a la que tinc més a mà.

Estem parlant d’una dictadura financera, perquè ara mateix totes les nostres polítiques socials i drets fonamentals estan compromesos per les entremaliadures d’aquesta classe financera, així que, si bé en un context diferent, hi ha una similitud profunda, amb una situació d’injustícia generalitzada, de vulneració de drets fonamentals en què els responsables no només no han de respondre pels seus crims sinó que a més són premiats per la gestió pública. Davant d’això, no hi ha justícia i cal que la ciutadania s’organitzi per fer-la.

24/03/2013. Hay gente a la que le gustaría sufrir un escrache. Antonio Orejudo considera que estar exposat a l’escrache és l’altra cara de la moneda dels privilegis que comporta l’acta de diputat, que no deixa de ser una opció personal del que l’accepta.

Nadie me obliga a aceptar un puesto en las listas. Puedo quedarme en mi casa, estudiar unas oposiciones para auxiliar administrativo o dedicarme al tráfico de estupefacientes. Si me meto a representante de los ciudadanos —esa condición que a menudo se invoca como patente de corso— tengo que saber que mi trabajo consiste en tomar decisiones que afectan a la gente. Y que la gente afectada se puede molestar.

25/03/2013. El escrache es ilegal, violento y yo no querría sufrirlo, vale, ¿y qué? El títol de l’article d’Isaac Rosa resumeix tot el seu contingut. Mentre el debat mediàtic se centra en la forma de la protesta, considera que s’hi està dedicant massa energia.

En realidad los activistas, los desahuciados y quienes luchan con ellos, no tienen este tipo de dudas: ellos siempre han contestado “¿y qué?” Aunque a veces entren al trapo, no pierden mucho tiempo en discutir con quienes siempre llevan las de ganar pues juegan con cartas marcadas. Simplemente actúan.

26/03/2013. Gran lucidesa és la que mostra Guillermo Zapata al seu Elogio del Escrache, partint dels incòmodes sopars de Papandreu, remarca el caràcter empoderador d’aquestes accions.

Un escrache es una acción en el que las personas afectadas se organizan, se visibilizan y se sienten arropadas y acompañadas por otras personas. Los escraches son también la expresión de un afecto, de un grupo que se cuida y se acompaña. Son un mecanismo contra la individualidad. Es decir, son un mecanismo contra la desesperación. Son nuestro ir a Papandreu y echarle del restaurante. Pero además lo es sostenido por un espacio político organizado. No son un grito, una persecución o una torta en medio de la calle fruto de la rabia. Al contrario, gobiernan la rabia y la convierten en potencia.

27/03/2013. ¿Existe el derecho al escrache?. És una pregunta pròpia de juristes les que es fan Gerardo Pisarello i Jaume Asens a El Diagonal, en un article a on comparen l’escrache argentí i el de la PAH i parlen de llibertat d’expressió, legalitat i legitimitat.

La ONU y el Tribunal europeo de derechos humanos se han cansado de repetir que la libertad de expresión y de manifestación no se limita a proteger la crítica educada o la que no molesta, sino sobre todo la que puede “ofender, resultar ingrata o perturbar”. Enviar correos electrónicos a un cargo electo, abuchearlo, tocar el timbre de su casa para entregarle una carta o gritarle consignas hirientes, pero con fines políticos, puede sin dudas causar molestias. Pero forma parte de las cargas que ha de aceptar en un régimen que se pretenda democrático.

27/03/2013. Una de les victòries de la PAH ha estat fer que una lluita invisible passi a estar dia rere dia en totes les portades. El Periódico ha acabat per sumar-se de ple a la campanya contra els desnonaments, però en els seus editorials s’oposa a l’escrache. Un exemple és El ‘escrache’, un camino arriesgado.

Un movimiento como la PAH ha significado no solo una valiosísima ayuda concreta para los damnificados por las hipotecas sino una saludable muestra de que la ciudadanía no ha perdido la capacidad de unirse en defensa de sus intereses. Pero todo este capital acumulado está siendo puesto en riesgo por la propia plataforma con la campaña de escraches ante domicilios de parlamentarios del PP para que en la nueva ley hipotecaria se acepte la dación en pago.

28/03/2013.  Des de la dreta, veiem com La Vanguardia es posiciona de la mateixa manera que El Periódico amb un editorial com Sobre el escrache.

La actividad política está siempre sujeta al escrutinio ciudadano y a la eventual crítica. Así debe ser. Pero no todo vale, ni cualquier fin justifica cualquier medio. Los representantes públicos pueden ser aplaudidos o abucheados en los lugares donde desarrollan su labor. No deben sufrir escarnio en su domicilio. Sin embargo, también deben medir sus palabras. Bien está que lamenten el acoso, pero declaraciones como las de la delegada del Gobierno en Madrid, que intentó desacreditar a las PAH sugiriendo que apoyan al entorno etarra, son intolerables tratándose de un movimiento ciudadano que intenta atenuar el drama de los desahucios.

01/04/2013. Ada y la terrible banda del escrache. La periodista Lali Sandiumenge contrarresta l’atac mediàtic a Ada Colau acompanyant-la durant dos dies i recorda que no només és l’Ada, sinó moltes persones que es mobilitzen pels seus drets i que tenen el suport del carrer.

La temible banda del escrache son sólo padres y muchas madres de familia, abuelos y chiquillos y unos cuantos jóvenes que les dan apoyo. Vi mucha solidaridad, lágrimas y emociones, salpicadas con algo de esperanza y algunas risas. Estaba Ada Colau, que no daba abasto con tanto abrazo y tanta llamada de periodista (querían saber su reacción a las enmiendas presentadas ese día por el PP a la ILP hipotecaria que firmaron 1,5 millones de personas), pero también estaban Olga y sus dos niñas, que se han quedado sin techo y una deuda abultada para toda la vida.

08/04/2013. Mengua el fuerte apoyo inicial a los escraches, según Metroscopia. Una enquesta del diari El País aporta dades sobre el suport social a l’escrache, que, a pesar del titular, és molt elevat, fins i tot entre els votants del PP.

Los escraches o protestas ciudadanas en los domicilios de los políticos tienen mala prensa y son descalificados con gruesas palabras por los principales partidos, pero mantienen un notable nivel de apoyo entre los ciudadanos. Hasta un 78% de los españoles está de acuerdo con la campaña impulsada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, según un sondeo de Metroscopia para EL PAÍS.

10/04/2013. El País no sorprèn i la seva postura està exactament amb la mateixa línia que El PeriódicoLa Vanguardia. El titular de l’editorial és, però, més contundent: En las casas, no.

Los escraches amenazan con instalarse en España como un instrumento político más: es hora de decir que ese método es inaceptable. La protesta en ningún caso debe llevarse al ámbito privado, porque los electores no eligen a los familiares ni a los vecinos de los políticos y no se puede implicar a terceros en formas de presión que conlleven gritos, abucheos, escarnios o un afán de señalamiento público.


“Els professors universitaris s’assemblen molt als polítics”

El passat cap de setmana es va publicar l’entrevista que vaig fer el 20 de març al professor Simon Tormey. Tot i que el titular va cridar molt l’atenció a les xarxes, si hagués titulat per les meves dèries, el titular de l’entrevista hagués estat, sens dubte, “Els professors universitaris s’assemblen molt als polítics”.

Tormey també és dels que creu que la universitat viu aïllada del món, dalt de la torre de marfil. Mentre el sistema en el que vivim va perdent legitimitat, des de l’acadèmia se’l segueixen prenent com quelcom inamovible. Per suposat, n’hi ha molts que són radicals i antisistemes, però són minoria i, com a mínim aquí, estan cada dia en pitjor situació.

La seva recerca està relacionada a moviments radicals. Què és radical?

Per mi radical és qualsevol grup que té un descontentament amb la manera com fem les coses ara. Si miro als meus col·legues de ciències polítiques, la majoria no són radicals, sinó que estan satisfets amb el procés electoral, els polítics o la governança democràtica. És una petita minoria de gent en l’àmbit de les ciències socials la que té un problema amb això, i per això en diem radicals, perquè diuen que ja no podem seguir amb això. En aquest moment les ciències polítiques es mantenen molt conservadores en comparació amb la participació política. Així que penso que la gent, els activistes, estan molt avançats en la meva pròpia disciplina. Ells són radicals, la gent corrent és radical, el taxista d’aquest matí era radical, la majoria de gent en aquest bar és radical. Perquè estan cansats, n’han tingut prou, i volen un canvi. No saben com produir aquest canvi, o com és aquest canvi, però saben que una cosa és certa: que no podem seguir amb el sistema existent, per més que el 90% dels científics polítics considerin aquest sistema molt democràtic. La realitat és que sabem que no és democràtic. En conseqüència, hem de ser radicals, hem de pensar fora d’aquestes visions establertes. Els professors universitaris s’assemblen molt als polítics.


Veure els números però no els antisistema

El País publica un article que recull diverses opinions sobre perquè no hi ha un Beppe Grillo a Espanya. Més enllà del fet que el plantejament no m’agradi i que estigui en desacord amb més d’una opinió, una m’ha sorprès especialment:

“En España tenemos vacunas contra la eclosión de personajes antisistema tipo Grillo”, opina Juan José Toharia, responsable de Metroscopia. “Una cosa que aprendes haciendo encuestas es que somos un país extremadamente sensato y cívico. Por muy cabreados que estemos, ante unas elecciones nos entra el sentido común. Tenemos cercana la Transición y la gente expresa nostalgia de ese espíritu de diálogo y hartazgo de esta pelea de gallos”, añade, refiriéndose al Debate sobre el Estado de la Nación, deplorado por una amplísima mayoría. “Además, el referente del 15-M es muy poderoso, y no es antisistema, sino que apostaba por la regeneración de la democracia que ahora tantos pregonan. Lo que sucede es que, si no encuentra un líder que les aglutine, puede pasar a la irrelevancia”.

No em vull ficar amb el paper de les enquestes (que crec que en general poden aportar dades interessants), però em sembla increïble que el senyor Metroscopia, per més dades que hagi recollit, afirmi que el 15-M (sigui el que sigui) no és antisistema! Que no tingui por a dir les coses pel seu nom. El 2009 Paco Fernández Buey i Jordi Mir ja ens deien que no és tan dolent això de ser antisistema. De fet, amb la que està caient, diria que ser antisistema sí que és “sentido común”…

BTW, el col·lectiu Wu Ming, basant-se més en les paraules que en els números, considera que, a diferència de moviments com el 15-M, el moviment  de Beppe Grillo NO és antisistema: El “Movimento 5 stelle” ha defendido el sistema


Competències i certificacions

Una universidad bien pensada y gestionada ha de ofrecer estudios de calidad. Es decir, no puede vender humo. Esto afecta a sus contenidos curriculares de las titulaciones, incluidas las competencias. Algo preocupante sucede cuando a un estudiante universitario que cursa un grado o un máster se le sugiere implícitamente que acuda a un sistema privado de certificación (previo pago complementario) para acreditar sus conocimientos. Si estos conocimientos son relevantes han de formar parte de la titulación universitaria. La pregunta que surge a cualquier estudiante es: entonces ¿qué ‘certifica’ el título que voy a obtener al finalizar mis estudios universitarios?

Antonio Madrid Pérez, “El mercado de las certificaciones: las empresas certificadoras y la universidad”, mientrastanto.e


Alegria vs. Burgesia

Fa molt el Jordi em va parlar d’un article on la Vera recordava les cartes de resposta dels reis mags que escrivia el seu pare. Fa uns quants dies, a la biblioteca, l’Adrià em parlava d’una cita que havia llegit a un exemplar de El Viejo Topo. Es tractava del mateix article, així que li vaig demanar que m’ensenyés la revista. Reprodueixo aquí un fragment de la carta que els reis d’orient li enviaven a la Vera l’any 1971:

Ya en sí misma es la alegría
lo que más importaría,
pero incluso es importante
para seguir adelante:
sin un fondo de alegría
ninguno se movería;
sólo el alegre consciente
puede ayudar a la gente.
[…]
Pero estamos en un mismo y
circular silogismo:
nunca habrá buena alegría
mientras haya burguesía,
mas nadie echará al burgués
si antes alegre no es.
Esa es la gran paradoja,
peliaguda cuerda floja
sin cuya superación
no habrá revolución.

Manuel Sacristán citat per Vera Sacristán a “Nosotros también somos del rebaño de Epicuro”, El Viejo Topo, n. 209-210, juliol de 2005.


Comunitats

(Entrada recuperada que vaig haver de deixar a mitges la setmana passada)

Hi ha qui diu que Twitter no és de fiar, que es difonen moltes informacions falses. Com a tot arreu. No hi ha res més absurd (i @FacuDiazT ha fet molt per demostrar-ho) que creure’s una cosa pel simple fet d’estar escrita en menys de 140 caràcters. El passat dimarts, quan vaig arribar a casa i vaig haver sopat, ja passades les dotze, em vaig trobar alguns tuits que parlaven d’un suïcidi per desnonament a Barcelona. Vaig fer una cerca amb “suicidio barcelona” i vaig trobar molts tuits –la majoria replicant el mateix missatge–, una adreça (Lepant 128) i una foto d’una furgona dels Serveis Judicials dels Serveis Funeraris de Barcelona.

Com que ningú dels que considero tuitaires “solvents” parlaven del tema (vaig triar unes paraules de cerca que no em portaven als tuits de @Fisiofan i @bufetalmeida, que havien estat allà), no ho vaig considerar fiable i, finalment, vaig decidir agafar la bicicleta i anar a comprovar-ho. Per començar em vaig trobar que al número 128 del carrer Lepant ni tan sols hi ha cap edifici. Per un tuit de @xsubira vaig saber que en realitat era el número 298, i coincidia amb la façana de la foto. A la cantonada hi havia una farmàcia de guàrdia i em vaig apropar a preguntar:

L’endemà al matí, la mateixa comunitat tuitaire que s’encarrega de donar la màxima difusió a casos com aquest, es va encarregar de fer comprovacions. Un parell de missatges directes, així com un company de @eldiario_Cat, confirmaven per vies diferents que la causa no havia estat un desnonament. @xmonge anava més enllà i comprovava que ni tan sols consta lloguer o hipoteca en el pis.

Dit això, dues reflexions:

Els desnonaments estan de moda. Dit així sona terrible. És bo i dolent. Dolent perquè són un problema, i bo perquè la gent se n’ha concienciat molt. Ara bé, a mi se’m va quedar la imatge d’aquella vorera del carrer Lepant, que era l’única mullada que vaig trobar en tot el carrer. Restes d’un drama, que per no ser per un desnonament o per causes econòmiques no és menys drama.

Per altra banda, per què manipular informacions? Per què aprofitar-se dels drames aliens? Malauradament, la realitat ja dóna prou la raó a les nostres reivindicacions i un suïcidi no ha de ser una eina. La nit abans que es votés l’admissió a tràmit de la ILP circulava per internet un rumor sobre un suïcidi per desnonament al País Basc. La gent de la PAH va tractar de comprovar-ho i, tot i que alguns mitjans (amb una sola font) ho van assegurar, la plataforma no en va fer difusió en no poder comprovar la relació. En qualsevol cas, la trista realitat supera qualsevol ficció que puguem articular, i hores més tard, una parella de jubilats es treia la vida a Mallorca després de rebre una ordre de desnonament.

Més sobre suïcidis i crisi econòmica:

  • En un programa d’Informe Semanal de l’any passat van voler trencar el silenci mediàtic sobre el suïcidi i hi van donar un tractament molt correcte. Link
  • Sergi Raventós, especialista en salut mental, he tractat en diverses ocasions a SinPermiso la relació entre crisi econòmica i depressió i suïcidis. En un d’aquests articles es pregunta perquè la dreta no vol veure la relació entre pobresa, depressió i suïcidis. Link
  • Héctor Juanatey va parlar amb psicòlegs i la PAH per tractar amb rigor la relació entre desnonaments i suïcidis. Link
  • Finalment, Maria Manyosa Masip parlava fa uns dies a Mèdia.cat de la responsabilitat de publicar sobre suïcidis. Link

Més sobre l’escrache

Fa uns dies escrivia sobre l’escrache perquè últimament se’n parla molt (i més que se n’ha parlat des de llavors). Com que l’Ada Colau va ser la primera persona a qui vaig sentir dir aquesta paraula, ara fa més de mig any, quan la vaig entrevistar fa uns dies (podeu llegir l’entrevista sencera aquí), no vaig poder evitar demanar-li una definició:

Us han arribat respostes de tots els partits a les vostres cartes?

No, el dia 16, amb la manifestació, farem públic quins diputats i diputades ens han contestat, i el sentit de la resposta. A partir de llavors, aquells que no es comprometin amb aquestes demandes de mínims, es trobi en la fase en què es trobi la tramitació de les propostes de llei, els farem directament responsables del patiment de la gent i per tant n’informarem públicament. Els assenyalarem en el sentit que informarem a la ciutadania que aquestes persones són responsables que no prosperin aquestes mesures.

¿Això és l’escrache?

Exacte, l’escrache.

En què consisteix?

El que l’ha inspirat són les campanyes que es donen, salvant les distàncies, en un moment en què es produeix una situació d’injustícia que clama al cel, postdictadura a Argentina i altres països d’Amèrica Llatina, on la justícia i el poder polític no responen a aquestes injustícies després de la dictadura, sinó que fan lleis d’amnistia que fan que torturadors i assassins es puguin moure amb impunitat. Com que no hi ha justícia formal, s’organitza una justícia social, i és la ciutadania la que, sense fer cap tipus d’acte violent, s’organitza col·lectivament per assenyalar aquestes persones, per visibilitzar i que tothom sàpiga que aquella persona, que es mou en aquell barri, i que va a menjar aquí, que treballa allà i que fa aquest acte públic, és responsable d’aquesta sèrie de coses. A Argentina això es feia amb cartells informant del que havia fet aquesta persona al seu barri, a la seva feina… Mai atacant físicament ni agredint en absolut, però sí informant a tothom de les seves responsabilitats. Hem de salvar les distàncies, perquè no estem parlant d’una dictadura, si més no en sentit clàssic. Estem parlant d’una dictadura financera, perquè ara mateix totes les nostres polítiques socials i drets fonamentals estan compromesos per les entremaliadures d’aquesta classe financera, així que, si bé en un context diferent, hi ha una similitud profunda, amb una situació d’injustícia generalitzada, de vulneració de drets fonamentals en què els responsables no només no han de respondre pels seus crims sinó que a més són premiats per la gestió pública. Davant d’això, no hi ha justícia i cal que la ciutadania s’organitzi per fer-la.

I això en què es concretarà?

Es concretarà en el que ja hem començat a fer, campanyes a través de xarxes socials i internet en què interpel·lem directament a les persones, a través de correus o de tweets, per recordar-los que estem pendents del seu posicionament i si en aquestes primeres setmanes no hi ha respostes positives després d’aquesta interpel·lació, veurem com fer-ho presencialment. Sempre sense agredir ningú ni fer cap acte violent, perquè som un moviment pacífic, i de fet hem evitat molts actes de violència, com són els desnonaments, o com són els de les persones que ens arriben desesperades a les reunions dient que faran una barbaritat perquè no poden més. Hem canalitzat i evitat molt malestar social, perquè som un moviment pacífic, però sí que informarem públicament dels moviments d’aquestes persones i de les seves responsabilitats.

A més a més, s’han anat publicant algunes coses que val la pena llegir sobre el tema:

  • Jordi Mir ha penjat al blog del CEMS el seu article per Viento Sur que citava a l’anterior post sobre el tema. Link
  • La Marea ha publicat les explicacions d’un periodista argentí. Link
  • EscracheBCN ha afegit un text de presentació al seu blog. Link
  • El grup d’intervenció GILA, de Lavapiés, també ha abordat el tema. Link

Hegemonia


Marx i les bales de goma

Fa uns dies llegíem que el jutge del cas d’Ester Quintana té sobre les seva taula les identificacions dels agents dels Mossos que estaven a la furgona des d’on es va disparar el tret que li va treure un ull. Tots els casos anteriors s’havien tancat per impossibilitat d’identificar els autors del tret.

Ahir m’emocionava llegir que seran imputats dos Mossos per la pèrdua de l’ull de Nicola Tanno, un cas que havia estat arxivat l’any 2011. Certa llum al final d’un camí nou, llarg i tortuós, que deia Clara Cots.

No vaig poder evitar relacionar els dos fets. Vaig pensar que la pressió pel cas de l’Ester deu ser la responsable de fer reobrir el cas del Nicola, i vaig recordar una entrevista que vaig fer a l’advocat Hibai Arbide per parlar sobre el cas de l’Edifici 15-O. Explicava que dues setmanes abans de l’ocupació, el mateix jutge havia dictat un auto ordenant el desallotjament d’un altre edifici en les mateixes condicions.

Recupero un fragment:

La llei sempre per definició és –això no ho dic jo, ho deia un senyor que es deia Marx– la plasmació de la voluntat de la classe dirigent feta norma. Les lleis òbviament sempre responen a interessos, i normalment interessos de classe. Això queda molt grandiloqüent així, però és veritat. És un fet, el que passa és que són paraules que sonen una mica vintage perquè no està molt de moda dir-ho en aquests termes… També és veritat que l’ordenament jurídic no és pla. Hi ha escletxes. És veritat que les lleis protegeixen determinats interessos però també és veritat que les lleis són un sistema molt complex, on hi ha fins i tot elements contradictoris. Jo no plantejo la confiscació de totes les cases, però crec que en comparació amb altres drets la propietat privada està absolutament sobreprotegida. És a dir, quan hi ha una col·lisió de drets el lògic seria veure quin dret preval sobre l’altre. Del que es tracta per tant no és tant de trobar una manera de que les lleis protegeixin l’okupació o fins i tot l’accés a l’habitatge. Jo no crec que els advocats ni els activistes haguem de confiar gaire en això d’entrar en el sistema per canviar-lo des de dins. El paper dels advocats dels moviments socials no és forçar ni tan sols que l’ordenament jurídic protegeixi determinats drets. L’aplicació de la llei és una relació de forces i al final no importa el que digui un advocat, sinó que el que importa és la relació de forces que hi hagi al carrer. Al carrer, a la xarxa, al Parlament, on sigui… Les lleis protegeixen determinats interessos però l’aplicació de les lleis depèn molt de la conjuntura on s’apliquen.


La no diputada

La compareixença de l’Ada Colau ahir al Congrés dels Diputats ha aixecat passions. En acabar, el president de la comissió, Santiago Lanzuela, li va retreure que anomenés “criminal” al representant de la banca. Reprodueixo el fragment de l’esborrany de transcripció:

El señor PRESIDENTE: Señora Colau, en primer lugar usted ha sido invitada aquí por un acuerdo de todos los grupos que están representados, por un acuerdo muy claro y muy conciso; en segundo lugar, aquí, en esta casa, la libertad de expresión es una regla de oro y particularmente para quienes están representando a los grupos de oposición, pero tenemos unos límites, señora Colau. Usted hoy si hubiera sido diputada le hubiera tenido que llamar orden en un momento determinado de su intervención por los graves conceptos ofensivos que ha manifestado hacia el interviniente anterior. Le quiero pedir que los retire, porque esto naturalmente queda escrito.

La señora REPRESENTANTE DE LA PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LAS HIPOTECAS (Colau Ballano): No voy a hacerlo.

El señor PRESIDENTE: No le puedo llamar al orden al no ser un diputado o diputada, pero le aseguro que si vuelve usted a decir eso tendré que suspender esa comparecencia.

Molts mitjans van posar l’èmfasi en aquesta discussió amb la que, només acabar la intervenció de Colau, el diputat del PP desviava hàbilment el focus del seu discurs. Ella va explicar amb molts arguments el perquè de dir-li criminal, i avui ha dit que fins i tot es va quedar curta. La compareixença sencera es pot escoltar aquí, però d’aquest fragment m’agradaria destacar una frase que trobo paradigmàtica: “No le puedo llamar al orden al no ser un diputado o diputada”.

La política de la comunitat, la democràcia popular, es fan fora del Congrés. Per això parlen clar i no hi ha formalismes que valguin. Per això @Hibai_ expressava una queixa a les mostres de suport: